
DECLARACION Nº 20-16
VISTO:
Que el día 03 de Junio próximo se ha organizado por colectivos políticos y sociales de mujeres una edición más de una Movilización en Contra del Femicidio en la Argentina, bajo la consigna “NI UNA MENOS”;
CONSIDERANDO:
Que en la página web www.niunamenos.com.ar, este movimiento se define como “un grito colectivo contra la violencia machista. Surgió de la necesidad de decir ‘basta de femicidios’, porque en Argentina cada 30 horas asesinan a una mujer sólo por ser mujer. La convocatoria nació de un grupo de periodistas, activistas, artistas, pero creció cuando la sociedad la hizo suya y la convirtió en una campaña colectiva. A Ni Una Menos se sumaron a miles de personas, cientos de organizaciones en todo el país, escuelas, militantes de todos los partidos políticos. Porque el pedido es urgente y el cambio es posible, Ni Una Menos se instaló en la agenda pública y política.”.
Que en el mismo sitio, lanzan la convocatoria para este nueva marcha al grito de “El 3 de junio de 2015, en la Plaza del Congreso, en Buenos Aires y en cientos de plazas de toda Argentina una multitud de voces, identidades y banderas demostraron que Ni Una Menos no es el fin de nada sino el comienzo de un camino nuevo. Sumate.”.
Que el 28 de Mayo del 2015 este honorable cuerpo adhirió a la primer marcha del “Ni Una Menos” realizada también el 3 de Junio con fundamentos similares al de la presente pieza.
Que en 2008 mataron una mujer cada 40 horas; en 2014, cada 30; en esos 7 años, los medios publicaron noticias sobre 1.808 femicidios. ¿Cuántas mujeres murieron asesinadas sólo por ser mujeres en 2015? No lo sabemos, pero sí sabemos que tenemos que decir basta.
Que en estos años, los femicidios dejaron cerca de 1500 niñas y niños huérfanos y algunos de ellos están obligados a convivir con los asesinos.
Que el problema es de todos y de todas y la solución hay que construirla en conjunto, sumando compromisos para cambiar una cultura que tiende a pensar a la mujer como objeto de consumo y descarte y no como una persona autónoma.
Que el femicidio es la forma más extrema de esa violencia y atraviesa todas las clases sociales, credos e ideologías: Pero la palabra “femicidio” es, además, una categoría política, es la palabra que denuncia el modo en que la sociedad vuelve natural algo que no lo es: la violencia machista, y la violencia machista es un tema de Derechos Humanos.
Que hablamos de hombres que piensan que una mujer es suya y que tienen derecho sobre ella, que pueden hacer lo que quieran, y que cuando esa mujer dice “no”, la amenazan, le pegan, la matan para impedir que lo diga.
Que el femicidio es eso: marcar los cuerpos de las mujeres violentamente, y como amenaza para otras, para que las mujeres no puedan decir que no, para que renuncien a su independencia.
Que aunque la gran mayoría de las mujeres que recordamos fueron asesinadas por hombres de su círculo íntimo, el femicidio no es un asunto privado, es producto de una violencia social y cultural que los discursos públicos y de los medios vuelven legítima, cada vez que alguien juzga a una mujer por las medidas de su cuerpo, cada vez que alguien la mira con sospecha porque no quiere tener hijos, cada vez que alguien pretende reducirla simplemente al lugar de la buena esposa o la buena madre, destinada a un varón.
Que el femicidio es un tipo de violencia particular: no es un tema íntimo o doméstico o sólo de las mujeres; en muchos femicidios también fueron asesinados los hijos como parte del castigo proyectado sobre ellas y su propia capacidad de dar vida.
Que cada mujer que se atreve a decir basta, que quiere dejar de ser víctima para convertirse en sobreviviente, desafía a toda la estructura de la violencia machista; pero ese es su momento más vulnerable, ahí es cuando con saña se pretende ajusticiarla y es entonces cuando más necesita de otros y de otras que ayuden a sostener su decisión: redes de afecto, sociales, asistencia del Estado y un activismo político fuerte que insista en decirle que no está sola y que no es su culpa, para que ese “basta”, que por fin pudo enunciar, se sostenga en el tiempo.
Que la violencia ejercida en el ámbito doméstico se vincula con cuestiones sociales que deben ser discutidas en la esfera de la política.
Que a diferencia de otros crímenes, el femicidio se puede leer en una cadena: encontramos crímenes casi calcados por todo el país.
Que afirmamos el derecho a decir “no” frente a aquello que no se desea: una pareja, un embarazo, un acto sexual, un modo de vida preestablecido; y afirmamos también el derecho a decir “no” a los mandatos sociales de sumisión y obediencia.
Que porque decimos “no”, podemos decir sí a nuestras decisiones sobre nuestros cuerpos, nuestras vidas afectivas, nuestra sexualidad, nuestra participación en la sociedad, en el trabajo, en la política y en todas partes.
Que los femicidios no deben tratarse como problemas de seguridad y la lucha contra ellos exige una respuesta múltiple, de todos los poderes del Estado y todas sus instancias -nacional, provincial, municipal- pero también precisa una respuesta de toda la sociedad civil.
Que en 2009 y por amplia mayoría (con 174 votos afirmativos y 3 abstenciones), el Congreso nacional aprobó la Ley de Protección Integral de las Mujeres, Ley Nº 26.485, un paso importante en la lucha contra la violencia machista.
Que, sin embargo, todavía está pendiente la reglamentación de algunos artículos, incluido el Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres.
Que sin la reglamentación completa de la Ley, el diseño de políticas integrales y la asignación del presupuesto necesario para su instrumentación, esta herramienta lograda en 2009 resulta insuficiente para revertir el aumento de la violencia.
Que en el país existen líneas telefónicas y oficinas especializadas para orientar y asistir a las víctimas que sufren violencia machista, pero las mismas no alcanzan si no son acompañadas de políticas integrales.
Que no existe en la Argentina un registro oficial de femicidios, por lo que los datos mencionados en estos considerandos son los que releva año tras año la Organización No Gubernamental “Casa del Encuentro”.
Que hay mujeres golpeadas y asesinadas por afirmar sus propias decisiones; otras están desaparecidas, víctimas del delito de trata con fines de explotación sexual o laboral, y sus destinos siguen sin conocerse.
Que esta conmoción masiva, esta enorme y comprometida participación social, son un grito unánime, y es la manera que se encuentra, en todas las plazas del país, con la movilización, con el dolor común, con la preocupación y la necesidad urgente, de poner en marcha acciones coordinadas que ataquen el problema; desde el origen -la cultura machista-, y hasta el fin de la cadena: la mujer golpeada, la mujer asesinada.
Que el Estado y los poderes reales, junto con la ciudadanía, debemos comprometernos a perfeccionar los instrumentos para combatir la violencia contra las mujeres, nuevos esfuerzos deben sumarse, codo a codo con el esfuerzo realizado por las organizaciones de mujeres, feministas, ONGs y personas comprometidas que trabajan en esto desde hace tiempo.
Que la preservación de la vida y las decisiones de las mujeres son ampliación de libertad para todos y para todas, debemos forjar nuevos modos de convivencia, estrategias para hilar cada vez mejor la trama de la vida en común. No queremos más lágrimas de duelo y sí más avances que festejar.
Que todas las medidas necesarias requieren creación de instancias de monitoreo y seguimiento para su puesta en práctica y funcionamiento efectivo.
Que “Ni Una Menos” es un grito colectivo, es meterse donde antes se miraba para otro lado, es revisar las propias prácticas, es empezar a mirarnos de otro modo unos a otras, es un compromiso social para construir un nuevo nunca más.
POR ELLO:
El Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, y en uso de sus facultades:
DECLARA
Artículo 1º: Adherir a la Marcha “NI UNA MENOS” en contra del Femicidio en Argentina, a realizarse el próximo 3 de Junio en nuestro país.
Artículo 2º: Declarar de interés de este cuerpo, y hacer propio, el petitorio de la campaña #NiUnaMenos que posee una serie de puntos ineludibles para recorrer este camino:
a) Instrumentación en su totalidad y con la asignación de presupuesto acorde de la LEY Nº 26.485 “Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”. Puesta en marcha del Plan Nacional que allí se establece.
b) Recopilación y publicación de estadísticas oficiales sobre violencia hacia las mujeres incluyendo los índices de femicidio.
c) Apertura y funcionamiento pleno de Oficinas de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia en todas las provincias, con el objeto de agilizar las medidas cautelares de protección. Federalización de la línea 137.
d) Garantías para la protección de las víctimas de violencia. Implementación del monitoreo electrónico de los victimarios para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento que impone la Justicia.
e) Garantías para el acceso de las víctimas a la Justicia. Atención de personal capacitado para recibir las denuncias en cada fiscalía y cada comisaría. Vinculación de las causas de los fueros civil y penal. Patrocinio jurídico gratuito para las víctimas durante todo el proceso judicial.
f) Garantías para el cumplimiento del derecho de la niñez con un patrocinio jurídico especializado y capacitado en la temática.
g) Creación de más Hogares/Refugio en la emergencia, Hogares de Día para víctimas, y subsidio habitacional, con una asistencia interdisciplinaria desde una perspectiva de género.
h) Incorporación y profundización en todas las currículas educativas de los diferentes niveles de la educación sexual integral con perspectiva de género, la temática de la violencia machista y dictado de talleres para prevenir noviazgos violentos.
i) Capacitaciones obligatorias en la temática de violencia machista al personal del Estado, a los agentes de seguridad y a los operadores judiciales, así como a profesionales que trabajan con la temática de violencia en diferentes dependencias oficiales de todo el país.
Artículo 3º: Convocar a todas las instituciones públicas, organizaciones civiles y sociales y medios de comunicación de la zona a participar de esta iniciativa.
Artículo 4º: Comuníquese al Departamento Ejecutivo a sus efectos e insértese en el Libro de Declaraciones de este Cuerpo.
Dada en la Sala de Sesiones “Bandera Nacional Argentina”, del Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, a los 02 días del mes de junio de 2016.
| Lic. BRUNO AMBROSINI | LUCIO GUTIERREZ |
| SECRETARIO H.C.D. | PRESIDENTE H.C.D. |
Cpde. Expte. Nº 2016-00190-7 H.C.D.