
DECLARACIÓN Nº 06
VISTO:
La petición formulada en el expediente N° 2014-00029-9, por numerosos vecinos del Barrio Lencinas, del Distrito Los Campamentos, destinada a que se reinstale la proclamada “Mesa de los Jubilados”, históricamente ubicada en la esquina del carril Florida y calle Hipólito Lencinas del Barrio Lencinas, Los Campamentos, lindera al tradicional kiosco de madera de diarios y revistas del Sr. Aníbal Frías, antes Kiosco Penacho, declarándose a dicho espacio público como sitio de preservación social, en razón de su íntimo ligamen al patrimonio y costumbres socioculturales del barrio, y
CONSIDERANDO:
Que el patrimonio cultural de los Pueblos, se conforma principalmente por bienes intangibles, como el idioma, la música, la tradición y los usos y costumbres sociales, entre los más significativos. Estos bienes definen la idiosincrasia del lugar, y en innumerables casos, se erigen en el centro de la vida sociocultural cultural del mismo.
En breves palabras, y según la Unesco el patrimonio cultural es la herencia cultural propia del pasado de una comunidad, con la que ésta vive en la actualidad y que transmite a las generaciones presentes y futuras. 1 A los fines de su preservación, resulta menester identificar y definir los elementos del patrimonio cultural inmaterial presentes en su territorio, con participación de las comunidades. 2
Dicha entidad estima que el patrimonio cultural inmaterial, cumple una inestimable función como factor de acercamiento, intercambio y entendimiento entre los seres humanos. Afirma también que es parte del contenido de los derechos humanos. Y sostiene la profunda interdependencia que existe entre el patrimonio cultural inmaterial y el patrimonio material cultural y natural, resaltando la importancia que reviste el patrimonio cultural inmaterial, como crisol de la diversidad cultural y garante del desarrollo sostenible. 3
Es indudable que la autodenominada “Mesa de los Jubilados”, ubicada por más de cinco décadas en la esquina del carril Florida y calle Hipólito Lencinas del Barrio Lencinas, del Distrito Los Campamentos, de Rivadavia, forma parte del patrimonio cultural de ese histórico barrio distrital, pues ese sitio, ha sido parada y referencia imprescindible para discernir sobre el trascurso del desarrollo social, económico y cultural de los Distritos del Este del Departamento. Basta con hacer una visita al terminar una jornada de trabajo, o pararse en esa equina un domingo a la mañana, para verificar esa particular práctica popular.
Testimonios presentes de la historia oral de ese barrio, obtenidos de visitas al lugar, hacen fraguar el contenido vital de este espacio público, a continuación se transcriben algunos:
“En este lugar nos juntamos diariamente, hablamos de fútbol, de política, del tiempo, de todo. Ocupa un lugar importante en nuestra vida”, dijo el Sr. Santiago Agüero.
Es la esquina del diario. Los domingos es costumbre que la gente venga a comprar el diario, al Kiosco de Don Frías, y de paso, se queda en la mesa a comentar alguna noticia, o enterarse de las novedades del pueblo.” , refiere don Mario Lezcano.
“Aquí nos juntamos a conversar desde hace más de 50 años. En la mesa casi todos somos jubilados, aunque también se arriman muchachos que les gusta charlar con los viejos. Aquí, no se salva nadie, y nadie se quiere ir primero, ya que le quedan coloradas las orejas. Se parece a polémica en el bar”, dice por su parte, Alejabdro Donaire, conocido como el “Negro”.
“Acá somos casi todos jubilados, nos gusta venir, juntarnos, conversar y enterarnos de lo que pasa. Es un lugar tranquilo, cerca del carril, donde desfilan todos. Nunca se le ha faltado el respeto a nadie. La mayoría somos gente mayor, de la campaña. A veces alguno compra una cerveza para compartir y pasar el calor, o pasa un compadre y se paga una, por una apuesta, o por una gauchada. Pero nadie se ha pasado de la raya, ni emborrachado nunca. A las diez de la noche ya no queda nadie” relata Don Abelardo Amaya, Presidente de la unión Vecinal del Barrio”
“En esta esquina, también descansan o hacen parada la gente que vive en las fincas, con niños, que vienen al barrio a hacer compras, a veces se reparten y quedan en encontrarse en la esquina, o en la mesa, a la sombra de la mora, que está al lado del kiosquito de madera. También las mujeres nos dejan encargados los bolsos o las bicicletas cuando hacen las compras” relata Don Carlos Mamaní.
“No sabemos, porque han sacado la mesa, si a nadie molesta, y es un lugar de reunión de los vecinos del barrio, donde a todos nos gusta venir. Es un disparate sacarla, es como si nos quitaran algo nuestro, es un daño, una injusticia”, dice Don Armando Palma.
“Nos gusta venir aquí, somos gente grande, no molestamos, acá conversamos, nos reímos, discutimos de política, de fútbol. Nos cargamos sanamente. Acá nos enteramos de todo, de lo bueno y de lo malo. Sabemos quién se enfermó, o como va su salud, cuando viene el médico de la sala, donde hay campeonato de bochas, si el hijo o el nieto de tal o cual es promesa del fútbol, si se va al Poli, o a un equipo de Mendoza, seguimos al Argentino, a las inferiores, hablamos de cuanto se paga el tacho de la criolla y de la fina, cuanto pagaban antes, quien compró o vendió la finca, que se está plantando, como están trabajando en tal propiedad, que obras está haciendo el gobierno, cuales valen la pena, cuales son las cualidades de los candidatos en campaña. En fin, hablamos de todo.”, agrega Don José Barroso.
“En esta mesa hemos visto pasar la vida, y hemos hecho muchos amigos. Además el Flaco Frías, que es una bellísima persona, nos reserva el diario, desde hace más de veinte años”; concluye el Don Juan Alberto Burqui, otro de los más interesados en la defensa de la mesa.
No caben dudas, que se trata de un parador público, de corte parroquial, de alto arraigo y valor social para sus residentes, donde la democracia real pone en valor aquello que el pueblo siente como bienes públicos, es decir aquellos que son reconocidos y valorados por la sociedad, en tanto definen sus formas de convivencia.
Destaco en el pedido, y en particular de los testimonios que lo sostienen, la importancia de la conversación, el valor del intercambio humano, la fuerza de la costumbre rural de departir, de informarse, de comentar, la significación de la comunicación y de la solidaridad en los hábitos de convivencia vecinal. Resalto además el peso histórico del lugar, de una mesa pegada al tradicional kiosco de diarios, revistas y anexos, hoy del Sr. Aníbal Frías, – hombre buenísimo y excelente vecino según afirmaran en voz unánime los parroquianos -, ayer del papá del querido Penachito, donde varias generaciones dijeron presente.
Cabe agregar, que la Mesa ha sido recientemente ordenada retirar por la Inspección de Industrias y Comercios, sin embargo, la misma no pertenece a local alguno, sino más bien, es una hito referencial del lugar, conformado por una mesa y bancos improvisados, emplazados desde hace más de 50 años – según consta de los testimonios recabados – en un sector de la vereda, que no obstruye el paso peatonal, ni perjudica la vida comercial de los locales linderos, por el contrario auspicia su desenvolvimiento y vida social, siendo un parador público, que es utilizado por los vecinos, especialmente por los parroquianos de la tercera edad como sitio recreativo y vecinal.
Por todo ello, cobra sentido declarar a dicho espacio público de interés vecinal, por ser un sitio íntimamente ligado patrimonio socio-cultural del Barrio Lencinas. que dio origen al expediente N° N° 2014-00029-9.
POR ELLO:
La Presidenta del Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, y en uso de sus facultades:
DECLARA
Artículo 1°: Declárase de Interés Vecinal a “La Mesa de los Jubilados del Barrio Lencinas”, emplazada en la vereda noroeste de la esquina de carril Florida y calle Hipólito Lencinas del Barrio Lencinas, del Distrito Los Campamentos, del Departamento de Rivadavia, Mendoza, junto al tradicional kiosco de madera de diarios y revistas del Sr. Aníbal Frías, antes Kiosco Penacho, declarándose a dicho espacio público como sitio de preservación social, por su íntimo ligamen al patrimonio y costumbres socioculturales del barrio.
Artículo 2°: Autorízase al Departamento Ejecutivo, a través del área competente, a realizar los actos útiles y necesarios tendientes a restablecer el emplazamiento material de la “La Mesa de los Jubilados del Barrio Lencinas”, en el espacio arriba reseñado, quedando facultado complementar la reposición del hito citado, con de obras de mejoramiento y en puesta en valor en dicho espacio público, conforme criterios urbanísticos acordes al lugar.
Artículo 3°: Déjese sin efecto legal, todo acto administrativo que se hubiere labrado al efecto del retiro de la mesa citada.
Artículo 4º: Comuníquese al Departamento Ejecutivo a sus efectos e insértese en el Libro de Declaraciones de este Cuerpo.
Dada en la Sala de Sesiones Bandera Nacional Argentina del Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, a los 15 días del mes de abril de 2014.
| ORLANDO JAVIER RODRIGUEZ | FLORINDA SEOANE |
| SECRETARIO H.C.D. | PRESIDENTA H.C.D. |
Cpde. Expte. Nº 2014-00029-9 H.C.D.
1 Según la definición que brinda la Unesco (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization – Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), en el Artículo 2 de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, refiere: A los efectos de la presente Convención, 1. Se entiende por “patrimonio cultural inmaterial” los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana. A los efectos de la presente Convención, se tendrá en cuenta únicamente el patrimonio cultural inmaterial que sea compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes y con los imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y de desarrollo sostenible.
2 A su vez, dice en su Artículo 11: incumbe a cada Estado Parte: a) adoptar las medidas necesarias para garantizar la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial presente en su territorio; b) entre las medidas de salvaguardia mencionadas en el párrafo 3 del Artículo 2, identificar y definir los distintos elementos del patrimonio cultural inmaterial presentes en su territorio, con participación de las comunidades, los grupos y las organizaciones no gubernamentales pertinentes.
3 (Conf. la Recomendación de la UNESCO sobre la salvaguardia de la cultura tradicional y popular de 1989, y en la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural de 2001)