Resolución 03-2006

RESOLUCIÓN N° 3

VISTO
El Expediente N° 2006-00048-9, por el que los Concejales Seoane, Fornasari y Vicente, presentan Proyecto de Resolución referido colocar placa recordatoria en el C.D en conmemoración a los 30 años del aniversario del “Golpe de Estado de 1976”, y

CONSIDERANDO
Que el 24 de marzo de 1976, una vez más en nuestra historia – como lo fuera en 1930, 1955 y 1966 un “golpe de estado” pisoteaba la soberanía popular iniciando a sangre y fuego otra dictadura militar. Argentina se integraba así al gigantesco campo de concentración en que se convirtió el cono sur de América Latina, donde no se respetaron los derechos de más de 180 millones de mujeres y hombres, ni siquiera el más elemental, que es el derecho a la vida.
Rodolfo Walsh era escritor y tenía cincuenta años, a un año del golpe, el 25 de marzo de 1977 llegó a la esquina de San Juan y Sarandí en la ciudad de Buenos Aires, tuvo apenas tiempo de meter los sobres en un buzón antes de que los secuestraran y mataran. La suerte de su emblemática “Carta a la Junta Militar” estaba echada, las copias tenían destino y por lo tanto serían una premonición que se cumpliría con el tiempo: “Derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva, lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martinez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron”, expresaba la carta. Y continuaba diciendo, “en la política económica debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”.
“Ante un país desintegrado, debilitado institucionalmente, los intereses de la administración republicana de los Estados Unidos y la fuerzas armadas junto a los sectores más retrógrados de la vida nacional, impusieron a sangre y fuego su objetivo de reestructurar la sociedad y el Estado de forma de establecer una nueva distribución del ingreso que favoreciera a los sectores económicamente dominantes”.
“La dictadura quebró las bases y relaciones sociales, institucionales y productivas que habían sustentado y en gran medida definido a la economía argentina a lo largo de casi toda su época de industrialización y, sobre todo, en el período iniciado en la postguerra, durante el cual la industria fue el eje ordenador de la economía.
Los principales ejes de las acciones políticas, sociales, económicas y represivas de la dictadura militar fueron la pulverización de la sociedad civil, el debilitamiento de las organizaciones intermedias, de los partidos políticos y del Estado tanto como sistema técnico como árbitro relativamente autónomo de los conflictos y acuerdos sociales, el fortalecimiento del capital concentrado, la prevalencia de las ganancias financieras sobre las productivas; la concentración del poder económico, la reducción a la mitad del techo salarial de largo plazo y el gran salto de nivel y de tasa de crecimiento del endeudamiento externo.”
Todo esto también promovió la imposición de valores culturales impregnados por el individualismo que favorecieron un sistema económico pensado para expoliar a nuestro pueblo y saquear a la Nación, cuyas consecuencias aún vemos hoy.
Las previsibles resistencias que el modelo provocaría hicieron que el asalto al poder fuera acompañado de una represión sin antecedentes en nuestro país, y de una mecánica violación a los derechos humanos que no desmerece ante las peores atrocidades realizadas por los más descalificados regímenes políticos de la historia de la humanidad. El terrorismo de Estado, instrumentado al servicio de esa atroz doctrina, arrojaría así el trágico saldo de decenas de miles de argentinos torturados, vejados,  desaparecidos y asesinados a sangre fría, tornando letra muerta las garantías que hasta en la guerra se le reconocen al vencido. El asesinato y desaparición de mujeres embarazadas, de niños y jóvenes revela la magnitud de este verdadero genocidio.
“Mas allá de lo dicho anteriormente, existe también la necesidad de reconocer de que no hubo tan solo un gobierno brutalmente despótico sino que también una sociedad que durante esos años fue mucho más autoritaria y represiva que nunca (y en la cual muchos sectores lo siguen siendo) y que no fueron pocos los que determinaron que así sucediera. Igual que con los muertos y los desaparecidos, estos horrores sólo pueden ser ignorados pagando el precio – individual y colectivo – de toda negación: no poder mirarnos en el espejo de lo que somos y de ese modo fugarnos de la posibilidad, dolorosa pero creativa, de reformular identidades y valores que eviten la repetición de nuestros lados más destructivos.”
“Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el período que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante  horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros que NUNCA MÁS  en nuestra historia patria se repetirán hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado”
La confrontación, las guerras, las muertes, deben quedar sepultadas definitivamente en el pasado.
El NUNCA MÁS se constituye en realidad cuando la inmensa mayoría de la población tiene una firme y profunda conciencia democrática, con raíces en la memoria histórica.
La memoria tiene un lugar principal en la conformación de nuestra identidad personal y colectiva. La memoria se relaciona con el pasado y con el presente, con un pasado que se activa o se reconstruye y tiene efectos actuales. Pero también determina una relación con el futuro.
La memoria, para los argentinos tiene que ver con la posibilidad de que la experiencia trágica de los años del oscurantismo, del terrorismo de estado que vivimos, no se repita. Para ello deberemos reconstruir la memoria, aprender del pasado y proyectar un futuro donde lo esencial sea además que todos los hombres puedan vivir con dignidad y se respeten sus derechos fundamentales.
Proponemos construir una memoria colectiva para contribuir a pensar un futuro mejor, a imaginar y edificar una sociedad donde el hombre sea sagrado para el hombre y donde el NUNCA MÁS no sea el informe más terrible de las violaciones a los derechos humanos, sino que se convierta en un acuerdo básico de convivencia para la sociedad argentina.
Todas estas reflexiones deben servir para generar la construcción de una democracia definida como un sistema de tolerancias y consenso que nos permita encarar una democratización económica ya que sin este elemento es imposible un sistema denominado como tal, ya que lleva a la injusticia extrema, y a la represión del Estado.
América Latina, con la libre expresión de la soberanía popular, está marcando un nuevo tiempo. Empiezan a surgir gobiernos identificados con los sectores populares devastados después de dos décadas y media de aplicación de políticas neoliberales. Nuevos tiempos que vienen de la mano de la vida y no de la muerte, de la participación y no de la represión, de la educación, la salud y el trabajo, con libertad, justicia y solidaridad para los pueblos.
Sobre la base de la verdad y la justicia, el irrestricto respeto a los derechos humanos en su concepción más amplia y la activa participación del pueblo en la determinación de su destino, construir una nueva realidad superando los desafíos del presente y abriendo las puertas a un futuro de independencia, igualdad y solidaridad para todos los argentinos.

POR ELLO
El Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza , y en uso de sus facultades:

RESUELVE

Artículo 1°: Colóquese una placa recordatoria en el Concejo Deliberante, que contenga la siguiente leyenda: “Para que la memoria colectiva nos permita edificar una sociedad donde el hombre sea sagrado para el hombre y donde la democracia sea el único sistema político capaz de preservar a un pueblo del horror y la tragedia de toda dictadura.” 24/03/1976 – 24/03/2006.

Artículo 2°: Incorporar al pie de página de toda la documentación oficial del Concejo Deliberante la siguiente inscripción:  24 DE MARZO DE 1976  – “NUNCA MÁS”,  por el término de un año.

Artículo 3°: Que se vería con agrado que el Ejecutivo Municipal tome la misma iniciativa que la dispuesta en el artículo precedente

Artículo 4°: El Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, adhiere al Acto Público recordatorio del 30 Aniversario del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, organizado por la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular “Bernardino Rivadavia”, a realizarse el próximo viernes 24 de los corrientes a la hora 20:00 en la plaza departamental de la Ciudad de Rivadavia.

Artículo 5°: Remítase copia de la presente a la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular “Bernardino Rivadavia”.

Artículo 6°: Comuníquese  al Departamento Ejecutivo a sus efectos e insértese en el Libro de Resoluciones de este Cuerpo.

Dada en la Sala de Sesiones Bandera Nacional Argentina, del Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, a los 23 días del mes de marzo de 2006.

RUBÉN DARÍO GRANDO FLORINDA SEOANE
SECRETARIO C.D. PRESIDENTA C.D.

Cpde. Expte. Nº 2006-00048-9 C.D.

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