
DECLARACION Nº 44-17
VISTO:
La necesidad de generar espacios de igualdad efectiva entre varones y mujeres, y
CONSIDERANDO:
Que la paridad es mucho más que hablar de números o de equilibrio perfecto; implica debatir, de manera transversal, la distribución de roles, tareas, oportunidades y poder que ocurre en todos los ámbitos de la vida social.
Que la paridad cuestiona la división sexual del trabajo, según la cual la mayoría de las mujeres está a cargo de las labores del cuidado y de lo doméstico, y los hombres, en la mayoría de los casos, están involucrados en esta esfera solo a partir de su deseo particular.
Que la rígida división de roles y actividades basada en el cuerpo de las personas niega la diversidad de proyectos de vida, determina y limita las oportunidades de las personas e impide que la sociedad sea democrática, y que esta democracia, en última instancia, sea representativa.
Que el déficit de representación democrática (en el máximo nivel ejecutivo, solo 9 mujeres son Jefas de Estado de una totalidad de 195 países reconocidos internacionalmente) y la ausencia de las mujeres en los puestos de decisión es una preocupación global.
Que es inevitable preguntarse si la participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones se justifica en tanto aportan una visión “diferente” de la política. Aunque no se acepte la esencialización de “lo femenino” y de “lo masculino”, es evidente que las mujeres, o al menos un número considerable de ellas, poseen una cierta experiencia de discriminación, la cual atraviesa sus vidas y las posiciona en una perspectiva diferente a la hegemónica. En este punto, cabe señalar también que, obviamente, no todas las mujeres se alejan de la visión dominante.
Que la paridad pretende repartir equitativamente el poder entre hombres y mujeres. Pero, la paridad no es la panacea. Los cambios sociales que demanda tienen que ver con transformaciones que reviertan el orden de las cosas en el ámbito privado, en la educación, en las tareas domésticas y en los trabajos de cuidado.
Que la paridad es un paso de varios en la consecución de la igualdad, y su mantenimiento y durabilidad requiere modificaciones estructurales en las formas de hacer política, en los tiempos y espacios de construcción y conclusión de los acuerdos entre grupos parlamentarios, y políticas públicas que impulsen el reparto equitativo de las responsabilidades familiares. Requiere verdaderamente democratizar el espacio público y, también, el espacio de lo privado.
POR ELLO:
El Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, y en uso de sus facultades:
DECLARA
Artículo 1º: El Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, vería con agrado que se establézca la paridad de género en el gabinete de la Municipalidad de Rivadavia, conformado por Secretarios/as y Directores/as del Departamento Ejecutivo Municipal.
Artículo 2º: Entiéndase por paridad de género a la participación igualitaria de varones y mujeres en los cargos mencionados en el Artículo 1º, o sea, la misma cantidad de funcionarios de género masculino y de funcionarias de género femenino.
Artículo 3º: Tolérese la diferencia de 1 (uno) a favor de uno u otro género en el caso de que la cantidad de cargos a cubrir sea impar.
Artículo 4º: Comuníquese al Departamento Ejecutivo a sus efectos e insértese en el Libro de Declaraciones de este Cuerpo.
Dada en la Sala de Sesiones “Bandera Nacional Argentina, del Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, a los 7 días del mes de noviembre de 2017.
| Lic. BRUNO AMBROSINI | LUCIO GUTIERREZ |
| SECRETARIO H.C.D. | PRESIDENTE H.C.D. |
Cpde. Expte. Nº 2017-00032-0 H.C.D