
ORDENANZA Nº4.423-09
VISTO:
La trascendencia nacional e internacional que ha tenido el fallecimiento del ex Presidente argentino Raúl Ricardo Alfonsín, quien gobernara los destinos del País desde 1983 a 1989, reinstalando definitivamente la democracia en Argentina, constantemente asediada por golpes y dictaduras militares desde 1930, y
CONSIDERANDO
Que sin dudas, la vida del Doctor Raúl Alfonsín representa un arquetipo perdurable de lo que es una vida pública ejemplar.
Su humildad, honestidad, sentido de la ética y valentía, nos quedan cómo mensajes y valores de una vida de desprendimientos y entregas. Pero además su trayectoria, estilo y acción política son derroteros imprescindibles para comprender la historia política argentina y latinoamericana de fines del siglo XX, evidenciando en cada uno de sus gestos públicos la figura de un estadista, artífice y forjador de los cimientos democráticos de Argentina del siglo XX, y también modelo e inspirador del despertar democrático de Latinoamérica.
Político coherente y orador brillante, quien supo honrar su discurso con su conducta, actuando siempre guiado por la fuerza y convicción de sus ideas, en las que persistió, nutrió y defendió con fe y obstinación, aún en los peores circunstancias. Quien no dudó en firmar los habeas corpus y defender presos políticos, cuando eso significaba jugarse la vida. Quien denunció la sin la razón de la guerra de Malvinas. Quien nos devolvió en forma de rezo laico a todos los argentinos, esas palabras que parecían olvidadas, el preámbulo de nuestra Constitución Nacional tan avasallada entonces y descuidadas hoy. Hizo de ese preámbulo su programa de gobierno. Siempre serán recordados los cierres de multitudinarios actos diciendo “vamos a constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”
Hombre íntegro, hecho de valores morales indiscutibles con los que vivió y murió, sintiendo al hombre como centro de la vida, luchando por su dignidad, igualdad y emancipación. Su obra política nos habla siempre de diálogo, de paz, de lucha incansable por la justicia, por la igualdad de oportunidades, de amor por el prójimo.
Demócrata auténtico, que enseñó que esa forma auto organización dinámica y plural de la sociedad es la forma para sostener la libertad, y también la salud, la educación y el alimento de un Pueblo, así repetía y nos enseñaba que con la democracia, no solo se elige, con la democracia también se come, se educa y se cura. Entendía la democracia es el ejercicio del diálogo y la negociación, por eso remarcaba su vocación por el consenso, como instrumento vital de la construcción política en democracia, como producto del justo debate y una positiva deliberación, en el que no caben supresiones, sino la necesaria inclusión de todas la voces, aún las minoritarias, por que es el consenso la garantía eficaz para sostener las políticas de estado duraderas y que definen la identidad de una Nación.
Presidente en serio, con sus aciertos y errores fue sin dudas el mejor Presidente que ha tenido la argentina en los últimos 25 años. Durante su gestión, cumplió su promesa de enjuiciar y condenar a los responsables del terrorismo de estado, sentando el precedente para que en la Argentina nunca más se toleren atrocidades entre hermanos por el sólo hecho de pensar distinto. Avanzó en cuestiones donde el estado había estado ausente durante mucho tiempo, el plan alimentario nacional logró que incontables familias pudieran alimentarse sin prebenda o favor a cambio, se sancionó la ley de divorcio y la patria potestad compartida logrando una histórica reivindicación equiparando el género ante los hijos, se concretó el Acuerdo de Paz con Chile (a través de la Consulta Popular por el Beagle), se avanzó en la integración regional, sentando las bases del Mercosur. Durante su gestión se ejerció un verdadero federalismo, dándole a las provincias lo que realmente les correspondía por la ley de coparticipación federal, cualquiera fuera el signo de gobierno de esa provincia, es destacable la permanente consulta que ejercía con la oposición para aquellas medidas que fueran superadoras de su propia gestión de gobierno y comprometieran el futuro del país. Además se experimentó un gran crecimiento en materia de servicios públicos, una política petrolera seria y un inmenso desarrollo gasífero trasladado en el acceso al gas natural barato para miles de ciudadanos que carecían de este servicio. La política educativa de Raúl Alfonsín es reconocida aún por sus adversarios políticos como la más democrática y transparente; autonomía universitaria, concursos de cátedras y acceso a las minorías estudiantiles a los consejos académicos fueron algunos de los logros.
Hubieron sueños no concretados: el proyecto del traslado de la Capital Federal a Viedma hubiera sido una gran medida para integrar y descentralizar el territorio argentino, una verdadera política de Estado. La reforma de régimen presidencialista fue otro de sus grandes anhelos, una democracia parlamentaria hubiera permitido la canalización de las tensiones políticas para enfrentar situaciones de crisis sin el desgaste a que se ve expuesto el poder ejecutivo de manera permanente evitando las tensiones entre los diversos poderes del estado.
Alfonsín, también supo ser amigo, cultivando el afecto y la camaradería con correligionarios de distintas condiciones y de diferentes lugares del país y además con compatriotas de otros partidos políticos, del mismo modo cautivaba a los jóvenes a quienes siempre les escuchaba y aconsejaba con palabras justas y paternales.
Raúl Alfonsín, fue – como dijo alguna vez Quino, en una síntesis genial – ese que nos demostró que todo lo que nos enseñan en la escuela, puede ser verdad.
Podremos decir, que Alfonsín “el Demócrata”, es el calificativo que mejor lo trasciende y sintetiza. Por ello y por todo lo expresado y escrito a esta altura, el reconocimiento a la memoria de este caudillo argentino, más que un homenaje a su persona, lo es a la democracia que logramos. Democracia que estamos comprometidos en ennoblecer, defender y mejorar, y que naturalmente cuando nos detengamos en ella, resonará en nuestro pensamiento el nombre de ALFONSIN, “el padre de la Democracia, de nuestra Democracia”, que es el gobierno y la autoridad de nuestro Pueblo soberano.
Pero Alfonsín “el defensor y sostén de los derechos humanos”, es aquel que demuestra su fe y amor por los hombres, por los pobres y desvalidos, aquel que lo hace cercano a nuestros corazones y que nos constriñe a hacer de la argentina un mejor país, más justo, más fraterno y solidario. Su incansable lucha en esa dirección, junto a correligionarios y compañeros, es reconocida por todas las fuerzas políticas y por todos los hombres de Buena voluntad.
Se fue Raúl Alfonsín, abogado de la libertad, fundador democracia moderna, militante, candidato, presidente, estadista, hombre de bien, correligionario. Su legado es la lucha imperecedera por los Derechos del Hombre, por una Nación Republicana, por el diálogo democrático: franco, firme y tolerante, y por la ética como fundamento de la acción política.
Hoy, en este homenaje expresamos también nuestro compromiso inquebrantable por esas ideas y valores, esa es nuestra mejor ofrenda.
Ha muerto un cívico. Raúl querido, te vamos a extrañar.
Alfonsín, ya no perteneces a los radicales, sino al Pueblo Argentino. Raúl estás en el bronce y en nuestros corazones, por siempre.
POR ELLO
El Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, y en uso de sus facultades:
ORDENA
Artículo 1º: Nomínese Presidente Dr. RAÚL RICARDO ALFONSIN, a la Plaza del Palacio Municipal de Rivadavia.
Artículo 2º: Ordenar al Departamento Ejecutivo Municipal, para que en conjunto con el Concejo Deliberante de Rivadavia, procedan a colocar una placa recordatoria en el promontorio de Homenajes de la Plaza especificada en el Artículo 1º de la presente.
Artículo 3º: Remitir copia de la presente pieza legal, a los familiares del Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, para su conocimiento, exaltando el fuste cívico, compromiso social y honradez republicana de quién fuera el padre de la Democracia Argentina.
Artículo 4º: Comuníquese al Departamento Ejecutivo a sus efectos, e insértese en el Libro de Ordenanzas de este Cuerpo.
Dada en la Sala de Sesiones “Bandera Nacional Argentina”, del Concejo Deliberante de Rivadavia, Mendoza, a los 01 días del mes de abril de 2009.
| JAVIER RODRIGUEZ | ENRIQUE LEON |
| SECRETARIO C.D. | PRESIDENTE C.D. |
Cpde. Expte. Nº 2009-00096-5 C.D.